Mueren cientos de truchas en los ríos Argumal y Gándara por el derrame de 500.000 litros de estiércol · Fueron los propios vecinos quienes alertaron al Seprona y al servicio de guardería ambiental · Varias cuadrillas de operarios retiran los peces
Un vertido de grandes proporciones de estiércol de vacuno el pasado 26 de julio provocó la muerte de cientos de truchas de diverso tamaño y otras especies piscícolas en el río Argumal, que discurre por el pueblo de Quintana, perteneciente al municipio de Soba, y el río Gándara, del que es afluente el anterior. El vertido se produjo presuntamente por la rotura del estercolero de una explotación ganadera situado en la parte alta de Quintana y se derramaron al río unos 500.000 litros de estiércol, según las estimaciones efectuadas por el vicepresidente de la Asociación de Pesca Conservacionista Fario, Víctor Sobrino Vázquez. El vertido bajó por una de las laderas en dirección a las calles de Quintana, situado a unos 1.200 metros del punto donde se encuentra el estercolero, hasta alcanzar el Argumal, en un punto situado a unos 1.500 metros de su desembocadura en el Gándara. Los vecinos de Quintana vieron cómo la riada de estiércol recorría las calles del pueblo y se dirigía al río, por lo que alertaron al SEPRONA y al servicio de guardería ambiental, que se personaron con rapidez en el lugar de los hechos, explica Víctor Sobrino, con el fin de evaluar los daños materiales y ecológicos del vertido. Fue al día siguiente, el pasado martes, cuando los daños provocados por la contaminación se dejaron sentir, con la muerte de cientos de truchas tanto en el río Argumal como en el Gándara. Los cadáveres de truchas continuaron emergiendo en los siguientes días, puesto que el vertido bajó por el coto de Regules, a la altura del puente de Bollén, en dirección a Casa Tablas. Cuadrillas de operarios se afanaron durante estos días en recoger los cadáveres de las truchas en el Argumal, y aún quedan pendientes las del Gándara y, posiblemente, las que vayan muriendo en el Asón, ya que el Gándara es el principal aporte del Asón. Víctor Sobrino solicitará a la Consejería de Desarrollo Rural del Gobierno de Cantabria que se exijan las responsabilidades al presunto o presuntos infractores, y que «pasado un tiempo prudencial y después de que desaparezca todo el producto contaminante», se intente recuperar la zona afectada con repoblación de trucha, a ser posible con trucha de la zona. El Argumal es un afluente del río Gándara, de unos 3 kilómetros de longitud, que nace en la sierra de Almunia (Busquemao). Tiene una población de trucha autóctona considerable, manteniendo en los meses estivales un caudal de agua más que suficiente para mantener esa población piscícola. Indignación en el valle. La reacción de los vecinos no se ha hecho de esperar, la indignación por este vertido en el valle de Soba es terrible y por su parte el alcalde, Julián Fuentecilla, ya lo ha denunciado ante el Seprona y la Consejería de Medio Ambiente. No obstante, el organismo encargado de informar a los municipios afectados del vertido, la Dirección General de Obras Hidráulicas y Ciclo Integral del Agua, aún no ha hecho ninguna comunicación al respecto, según dijo la alcaldesa de Ampuero, Nieves Abascal. El que preside Abascal es el primer municipio al que debería informarse sobre el vertido contaminante y sus posibles efectos, puesto que se abastece con agua del Asón. Fuente: Alerta |